Carlos Gómez Lira Advertisement
Este Gaviotín, se encuentra por toda la costa desde Arica hasta el Cabo de Hornos, en menor número que el sudamericano. Se le ve en especial abundancia en las bahías protegidas y en las desembocaduras de ríos.
El Chincol es, sin lugar a dudas, una de las aves más abundantes y
mejor conocidas en todo Chile, estando representado por una u otra de sus cinco razas por todo el territorio de la República, desde la frontera con el Perú hasta el cabo de Hornos.
De las 40 especies o subespecies de Cazamoscas que habitan tierra chilena, el Fio-Fio es probablemente la más abundante y mejor conocida, encontrándose en todas partes (a excepción de aquellas regiones de las cordilleras que pasan de 2.000 metros) desde la provincia de Atacama (Vallenar) por el Norte hasta Magallanes y Tierra del Fuego por el Sur.
Oriunda de California e introducida por primera vez en Chile en el año 1870, la Codorniz se ha aclimatado perfectamente en la zona central, o sea desde Coquimbo hasta la línea del río Bío-Bío, llegando a ser relativamente abundante en esta parte del país.
Este, el más abundante de los Churretes, se encuentra casi por todas
Partes donde hay agua, desde el Norte de la provincia de Aconcagua hasta la península de Taitao, y desde las orillas del mar hasta 2.000 metros de altura en la cordillera central.
El Zorzal es una de las aves mejor conocidas de Chile, encontrándose en calidad de residente por todo el territorio de la República desde el Norte de Atacama (Copiapó) hasta Magallanes y la isla de Tierra del Fuego, y desde una altura de unos 2.000 metros en la cordillera de los Andes hasta la costa del Pacífico e islas adyacentes; también habita Masatierra y Masafuera del grupo de Juan Fernández.
Es este el Churrete que más se aleja del agua, hallándose a veces en potreros y otros campos regados; es, además, el de distribución más extensa, pues se encuentra en todo el territorio, desde Atacama hasta Tierra del Fuego y desde la costa hasta una altura de 3.500 metros en la cordillera. En la mayor parte de todo este territorio es ave residente, aunque de la zona magallánica desaparece casi del todo durante el invierno para volver a aparecer a la entrada de la primavera.
Sin llegar a ser abundante en ninguna parte de su zona de distribución, la Lechuza blanca se encuentra en calidad de ave residente por todo Chile desde Arica hasta Magallanes, exceptuándose únicamente las cordilleras altas. Vive tanto en el campo como en las cercanías de los pueblos y ciudades, adaptándose al ambiente con sorprendente facilidad. La especie a que pertenece es una de las de mayor extensión geográfica conocida, logrando sostenerse sin dificultad en todas partes del mundo a excepción de Australia y Polinesia, donde es reemplazada por un género afín.
El más común entre los Playeros de gran tamaño que nos visitan con regularidad y muy fácil de distinguir por su pico largo y pronunciadamente encorvado hacia abajo, el Zarapito puede ser observado durante el verano por toda la costa desde Arica hasta el archipiélago de Los Chonos y el istmo de Ofqui; muy rara vez penetra al interior. Se le ve generalmente en pequeños grupitos, pero de vez en cuando y muy especialmente en estuarios y desembocaduras de ríos estas bandadas alcanzan proporciones muy apreciables.