Carlos Gómez Lira Advertisement
Aunque distribuido por casi toda Sud América, el Picurio es el más escaso de esta familia en Chile, encontrándose en número reducido desde Coquimbo hasta Llanquihue. En lagunas y ríos tranquilos de Concepción a Valdivia es algo común.
Su reducido número se explica porque es muy territorial, es frecuente encontrar solo una pareja en cada sector de un humedal o laguna. No permite que otros de su especie entren en su territorio.
La Rara es un ave muy conocida entre la gente del campo que vive principalmente en toda la zona agrícola de Chile, pero penetrando también hasta Atacama por el Norte y hasta la isla de Chiloé y Aysen por el Sur; sin embrago no llega a ser realmente abundante en ninguna parte del país.
El Gaviotín boreal es un visitante estival, lo podemos encontrar en verano en las orillas de playas, y desembocadura de ríos.
El Gaviotín elegante es un visitante estival, lo podemos encontrar en verano en las orillas de playas, y desembocadura de ríos.
El Rayadito, visto de cerca, es, como ya se ha dicho en la descripción del género, una de las avecitas más bonitas de todo Chile. El hecho de que no sea más conocido sólo puede atribuirse a sus costumbres arbóreas y a la naturaleza especializada del «habitat» que frecuenta.
Después del Tiuque, el Cernícalo es el ave de rapiña más común en Chile. Se encuentra por todo el país desde el Norte de Atacama hasta Magallanes y Tierra del Fuego y desde unos 3.000 metros en la cordillera de los Andes hasta la costa e islas adyacentes como Chiloé, Mocha, etc.
Esta pequeña Gaviota es visitante regular y muy abundante de Verano en las costas áridas del litoral pacífico, o sea desde el extremo norte del Perú hasta la altura de Talcahuano en Chile. De Talcahuano sigue pero ya en número mucho menor hasta las costas de Valdivia.
Estos loritos llegan hasta la precordillera de la zona central todos los años en los meses de septiembre a marzo. Al otro lado de la cordillera, en las provincias argentinas de Mendoza, Córdoba, La Rioja y Catamarca, es ave abundante.
El Chincol es, sin lugar a dudas, una de las aves más abundantes y
mejor conocidas en todo Chile, estando representado por una u otra de sus cinco razas por todo el territorio de la República, desde la frontera con el Perú hasta el cabo de Hornos.
El Chuncho es por mucho la más pequeña de las aves de rapiña que viven en Chile, encontrándose desde el Norte de la provincia de Atacama (Vallenar y Copiapó) hasta Magallanes y Tierra del Fuego. Aunque más diurno en sus costumbres que la mayoría de las Rapaces nocturnas, no se le ve muy a menudo, seguramente por su misma pequeñez, vuelo silencioso y costumbre de posarse inmóvil entre las ramas de los árboles.