Carlos Gómez Lira Advertisement
El Chuncho es por mucho la más pequeña de las aves de rapiña que viven en Chile, encontrándose desde el Norte de la provincia de Atacama (Vallenar y Copiapó) hasta Magallanes y Tierra del Fuego. Aunque más diurno en sus costumbres que la mayoría de las Rapaces nocturnas, no se le ve muy a menudo, seguramente por su misma pequeñez, vuelo silencioso y costumbre de posarse inmóvil entre las ramas de los árboles.
Por la mayor parte de su zona de distribución que se extiende desde Arica hasta Chiloé y Aysen, el Peuco es tal vez una de los más abundantes y mejor conocidas de las aves de rapiña que cazan su presa al vuelo. Se le encuentra desde la precordillera hasta la costa, mostrando cierta preferencia por la campiña abierta y los cerros bajos cubiertos de arbustos.
Pariente muy cercano del jergón grande, el Pato gargantillo es de distribución más septentrional (norte), pues habita desde el Sur de Estados Unidos y Méjico por América Central y Las Antillas hasta la Pampa central argentina. A Chile llega sólo en forma esporádica.
Visitante de invierno que llega del Sur en abril y se va nuevamente en septiembre. Durante su migración invernal llega hasta la provincia de Aconcagua y en esa época, sin llegar a ser abundante en ninguna parte, se encuentran con toda seguridad unos pocos ejemplares en los valles y quebradas de la precordillera, en la región de la costa y aun en los jardines de las ciudades del Valle Central.
Muy abundante desde Coquimbo hasta Aysen y ocasional en Atacama y el territorio magallánico, esta Tórtola es, sin duda, el ave de caza chilena por excelencia. Se la encuentra por igual en todas partes del Valle Central, en la zona de la costa y hasta unos 2.000 metros en la cordillera de los Andes.
El Mirlo que compartía con el Pato rinconero la triste fama de ser las únicas aves totalmente parasitarias, hasta 2010 en que aparecen los primeros registros de Mirlo de pico corto, también parasitario.
El Nuco es una de las aves más cosmopolitas que existe, pues la especie se encuentra por todas las Américas, región pale ártica de Europa, Asia, Norte de África y Arabia.
Después del Tiuque, el Cernícalo es el ave de rapiña más común en Chile. Se encuentra por todo el país desde el Norte de Atacama hasta Magallanes y Tierra del Fuego y desde unos 3.000 metros en la cordillera de los Andes hasta la costa e islas adyacentes como Chiloé, Mocha, etc.
De las 40 especies o subespecies de Cazamoscas que habitan tierra chilena, el Fio-Fio es probablemente la más abundante y mejor conocida, encontrándose en todas partes (a excepción de aquellas regiones de las cordilleras que pasan de 2.000 metros) desde la provincia de Atacama (Vallenar) por el Norte hasta Magallanes y Tierra del Fuego por el Sur.
El Gaviotín boreal es un visitante estival, lo podemos encontrar en verano en las orillas de playas, y desembocadura de ríos.