Carlos Gómez Lira Advertisement
De las 40 especies o subespecies de Cazamoscas que habitan tierra chilena, el Fio-Fio es probablemente la más abundante y mejor conocida, encontrándose en todas partes (a excepción de aquellas regiones de las cordilleras que pasan de 2.000 metros) desde la provincia de Atacama (Vallenar) por el Norte hasta Magallanes y Tierra del Fuego por el Sur.
La zona de distribución de esta Tórtola comprende la larga franja de territorio cordillerano que se extiende desde Arica hasta Valdivia; nidifica casi exclusivamente dentro de esta zona, a alturas que varían entre 1.000 y 4.500 metros, pero en las provincias centrales, baja en invierno hasta el valle Central y la región costera, y en la zona norte hasta los valles de la precordillera.
El Huairavo es por mucho la mejor conocida de las aves zancudas que habitan en nuestro país. Se encuentra desde Atacama hasta Tierra del Fuego y desde las lagunas cordilleranas hasta la costa. La presente raza, caracterizada por su plumaje en general más oscuro, puede considerarse endémica en Chile.
El Pato jergón grande es, sin ninguna duda, el pato más común en Chile. Se le encuentra desde la frontera con el Perú hasta Magallanes y Tierra del Fuego, viéndose en mayor abundancia desde Aconcagua hasta Aysen.
De Aconcagua al Sur el Tiuque (Chimango en Argentina) es una de las aves más abundantes que tenemos en el país. De las dos subespecies, la presente se encuentra desde Atacama -donde es bien escasa- hasta Ñuble y Concepción, y la otra desde allí hasta Magallanes y Tierra del Fuego.
Entre las rapaces chilenas el Aguilucho es, sin duda, una de las que se ve en mayor número en un territorio más extenso, pues su zona de distribución se extiende desde Arica hasta Magallanes y Tierra del Fuego y desde unos 4.000 metros en la cordillera hasta orillas del mar.
Este chorlito es bastante más pequeño que el Chorlo chileno, es residente anual en casi todo el territorio exceptuando la zona norte.
Ave relativamente abundante en la parte sur de su zona de distribución, que de Magallanes y Tierra del Fuego se extiende hacia el Norte hasta Aconcagua en calidad de residente y hasta Atacama como visitante de invierno, el Diucón se va poniendo más escaso a medida que se aleja de las tierras australes. Vive tanto en la costa como en el Valle Central y la precordillera hasta unos 1.500 metros de altura.
El Platero, sin ser común, se encuentra en cierta abundancia desde Atacama hasta Valdivia, habitando en calidad de residente tanto la región de la costa como el Valle Central y faldeos de la cordillera hasta una altura de unos 2.000 metros.
El «Perrito», llamado así por su grito característico que suena como «Huau-huau-huau» en tono algo ronco, semejante al ladrido de un perrito chico, es una de las aves más elegantes y vistosas que habitan en tierra chilena, encontrándose en terrenos anegadizos, desde Aconcagua hasta Llanquihue.