Carlos Gómez Lira Advertisement
De las seis especies de Taguas que se encuentran en diferentes partes del territorio nacional, la presente es la mejor conocida y la que más abunda. Desde Coquimbo hasta Tierra del Fuego se le encuentra por las lagunas y ríos de todo el país, mas no sube a la cordillera, siendo reemplazada en esos parajes por la Tagua chica que, fuera de hacerle compañía por todo el resto de su zona de distribución, sube indistintamente hasta las más altas lagunas de la montaña.
El Mirlo que compartía con el Pato rinconero la triste fama de ser las únicas aves totalmente parasitarias, hasta 2010 en que aparecen los primeros registros de Mirlo de pico corto, también parasitario.
Por la mayor parte de su zona de distribución que se extiende desde Arica hasta Chiloé y Aysen, el Peuco es tal vez una de los más abundantes y mejor conocidas de las aves de rapiña que cazan su presa al vuelo. Se le encuentra desde la precordillera hasta la costa, mostrando cierta preferencia por la campiña abierta y los cerros bajos cubiertos de arbustos.
El «Perrito», llamado así por su grito característico que suena como «Huau-huau-huau» en tono algo ronco, semejante al ladrido de un perrito chico, es una de las aves más elegantes y vistosas que habitan en tierra chilena, encontrándose en terrenos anegadizos, desde Aconcagua hasta Llanquihue.
La distribución del Yal es bien extensa, encontrándose en Chile desde Arica hasta por lo menos Llanquihue, en Bolivia occidental y en Argentina desde Tucumán y Catamarca por el cordón de los Andes hasta Patagonia.
El Chorlo chileno o chorlo negro, tiene su centro de distribución en Chiloé, la región magallánica, Tierra del Fuego e Islas Malvinas, llegando regularmente a la zona central en Abril y alejándose nuevamente a fines de Agosto.
De Aconcagua al Sur el Tiuque (Chimango en Argentina) es una de las aves más abundantes que tenemos en el país. De las dos subespecies, la presente se encuentra desde Atacama -donde es bien escasa- hasta Ñuble y Concepción, y la otra desde allí hasta Magallanes y Tierra del Fuego.
La presente subespecie de Blanquillo es la más común en las provincias centrales, encontrándose tanto en las lagunas cordilleranas, del valle central y aun ocasionalmente en el mar. Se ve aislado, en parejas o en bandaditas, a veces hasta de 20 ejemplares. En el Sur y región austral parece ser menos común.
El Chincol es, sin lugar a dudas, una de las aves más abundantes y
mejor conocidas en todo Chile, estando representado por una u otra de sus cinco razas por todo el territorio de la República, desde la frontera con el Perú hasta el cabo de Hornos.
Algunas especies de esta familia son las aves más pequeñas del mundo. Generalmente son de colores vivos con brillos metálicos. El pico puntiagudo y la lengua sumamente larga y extensible son apropiados para extraer el néctar de las flores que constituye su alimento.