Carlos Gómez Lira Advertisement
El Fringilo plomo es una de las aves de distribución más extensa, encontrándose desde la frontera con el Perú hasta Magallanes y Tierra del Fuego. En las provincias del Norte y Centro del país es exclusivamente habitante de la cordillera de los Andes, en la cual anida a alturas mayores de 2.700 metros, pero a medida que se avanza hacia el Sur se le encuentra a alturas cada vez menores hasta llegar al nivel del mar.
De tamaño más chico que el Chercán, pero igualmente inquieto y vivaracho, el Sietecolores es una preciosura de avecita que se destacaría en cualquier ambiente o compañía por la extraordinaria belleza de los siete colores diferentes que ostenta en su plumaje (amarillo, azul, blanco, bronceado, carmesí, negro y verde) formando entre sí un conjunto tan armonioso у bello como para entusiasmar a cualquiera.
El Águila se encuentra en calidad de ave residente por todo el país desde la frontera con el Perú hasta Tierra del Fuego; en ambos extremos es escasa, pero en algunas partes de la zona central y especialmente a lo largo de las cordilleras bajas llega a ser casi numerosa. En cualquier viaje que se haga por esos parajes cordilleranos es casi seguro ver a algunos ejemplares volando descansadamente en grandes círculos.
El Tordo es un ave que se ve en todo Chile desde Coquimbo hasta los Estrechos de Magallanes y desde la costa hasta unos 1.500 metros en la cordillera central. A pesar de que alcanza a infiltrarse en territorio argentino en la parte sur de su zona de distribución, debe ser considerado como ave esencialmente chilena, que, tal como el Chucao y las Turcas, llega a simbolizar y caracterizar los campos y serranías de la República.
El Pájaro amarillo, no obstante su distribución relativamente extensa desde Aconcagua hasta Valdivia, es una de las aves menos conocidas de todo el país.
El Mirlo que compartía con el Pato rinconero la triste fama de ser las únicas aves totalmente parasitarias, hasta 2010 en que aparecen los primeros registros de Mirlo de pico corto, también parasitario.
El Cachudito o Torito es residente y bastante común desde el valle del Copiapó (Atacama) hasta Valdivia y la Isla de Chiloé, habitando de preferencia las regiones forestales, pero viviendo también en los valles y laderas semiáridas de la precordillera central hasta una altura de unos 2.000 metros, y en las partes vegetadas del “Norte chico” (Coquimbo y Atacama). En invierno se le ve a menudo en los jardines de Santiago y otras ciudades de la zona central.
Este chorlito es bastante más pequeño que el Chorlo chileno, es residente anual en casi todo el territorio exceptuando la zona norte.
El Tijeral, sin ser ave abundante es una especie que, sabiéndola buscar, puede ser encontrada sin mayores dificultades en toda la zona de su distribución que comprende desde la provincia de Coquimbo por el Norte hasta Llanquihue por el Sur, y desde la costa hasta una altura de más o menos 2.000 metros en la Cordillera de los Andes.
Ave relativamente abundante en la parte sur de su zona de distribución, que de Magallanes y Tierra del Fuego se extiende hacia el Norte hasta Aconcagua en calidad de residente y hasta Atacama como visitante de invierno, el Diucón se va poniendo más escaso a medida que se aleja de las tierras australes. Vive tanto en la costa como en el Valle Central y la precordillera hasta unos 1.500 metros de altura.