Carlos Gómez Lira Advertisement
De tamaño más chico que el Chercán, pero igualmente inquieto y vivaracho, el Sietecolores es una preciosura de avecita que se destacaría en cualquier ambiente o compañía por la extraordinaria belleza de los siete colores diferentes que ostenta en su plumaje (amarillo, azul, blanco, bronceado, carmesí, negro y verde) formando entre sí un conjunto tan armonioso у bello como para entusiasmar a cualquiera.
El «Perrito», llamado así por su grito característico que suena como «Huau-huau-huau» en tono algo ronco, semejante al ladrido de un perrito chico, es una de las aves más elegantes y vistosas que habitan en tierra chilena, encontrándose en terrenos anegadizos, desde Aconcagua hasta Llanquihue.
Este chorlito es bastante más pequeño que el Chorlo chileno, es residente anual en casi todo el territorio exceptuando la zona norte.
El Fringilo plomo es una de las aves de distribución más extensa, encontrándose desde la frontera con el Perú hasta Magallanes y Tierra del Fuego. En las provincias del Norte y Centro del país es exclusivamente habitante de la cordillera de los Andes, en la cual anida a alturas mayores de 2.700 metros, pero a medida que se avanza hacia el Sur se le encuentra a alturas cada vez menores hasta llegar al nivel del mar.
El más común entre los Playeros de gran tamaño que nos visitan con regularidad y muy fácil de distinguir por su pico largo y pronunciadamente encorvado hacia abajo, el Zarapito puede ser observado durante el verano por toda la costa desde Arica hasta el archipiélago de Los Chonos y el istmo de Ofqui; muy rara vez penetra al interior. Se le ve generalmente en pequeños grupitos, pero de vez en cuando y muy especialmente en estuarios y desembocaduras de ríos estas bandadas alcanzan proporciones muy apreciables.
En el sentido estrictamente comercial, el Cormorán guanay es, sin lugar a duda, el ave silvestre más valiosa del mundo, pues el guano que produce y deposita en las islas áridas de la costa peruana, ha representado para ese país una entrada de muchos millones al año. Con razón ha sido llamada el «Ave del billón de dólares».
Traído a Chile por primera vez por el señor Alberto Cousiño en 1904, y nuevamente a la provincia de Aconcagua (Los Andes y Río Blanco) por un caballero francés pocos años más tarde, el Gorrión europeo se ha ido propagando por la mayor parte del país con esa extraordinaria tenacidad y singular apego a la vida que le son característicos. Hoy está presente en prácticamente todas las regiones de Chile.
El Gaviotín boreal es un visitante estival, lo podemos encontrar en verano en las orillas de playas, y desembocadura de ríos.
Este, el más abundante de los Churretes, se encuentra casi por todas
Partes donde hay agua, desde el Norte de la provincia de Aconcagua hasta la península de Taitao, y desde las orillas del mar hasta 2.000 metros de altura en la cordillera central.
La Loica es otra ave muy conocida y de extensa distribución en Chile, encontrándose desde el Norte de la provincia de Atacama (Copiapó) hasta Magallanes y Tierra del Fuego, y desde la costa e islas adyacentes hasta una altura de 2.500 metros en la cordillera.