Carlos Gómez Lira Advertisement
El Huairavo es por mucho la mejor conocida de las aves zancudas que habitan en nuestro país. Se encuentra desde Atacama hasta Tierra del Fuego y desde las lagunas cordilleranas hasta la costa. La presente raza, caracterizada por su plumaje en general más oscuro, puede considerarse endémica en Chile.
Aunque esta Gaviota llega durante los meses de invierno tan al Norte como Arica por el Pacífico y hasta Alagoas, Brasil por el Atlántico, el epicentro de su distribución está mucho más al Sur, en las regiones australes de Argentina y Chile y en las Islas Malvinas. Como ave residente se extiende desde las provincias de Santiago y Valparaíso en Chile hasta la costa uruguaya.
Aunque de distribución algo menos extensa que la Golondrina de rabadilla negra, ya que no ha sido encontrada más al Norte de Copiapó (Atacama) ni sube más allá de la pre-cordillera, dentro de su área de distribución esta especie es más abundante que la otra.
Estos loritos llegan hasta la precordillera de la zona central todos los años en los meses de septiembre a marzo. Al otro lado de la cordillera, en las provincias argentinas de Mendoza, Córdoba, La Rioja y Catamarca, es ave abundante.
La Rara es un ave muy conocida entre la gente del campo que vive principalmente en toda la zona agrícola de Chile, pero penetrando también hasta Atacama por el Norte y hasta la isla de Chiloé y Aysen por el Sur; sin embrago no llega a ser realmente abundante en ninguna parte del país.
De las tres especies de Pilpilenes que habitan las costas chilenas, una, de color negro, abarca todo el país desde Arica hasta el Cabo de Hornos, mientras que las otras dos, de plumaje blanco y negro, se dividen el litoral entre sí, correspondiendo a la presente especie el sector norte de Arica hasta Chiloé y a la otra desde esta misma isla hasta Tierra del Fuego. La presente especie sigue también por toda la costa del Perú y parte de la del Ecuador.
La distribución del Yal es bien extensa, encontrándose en Chile desde Arica hasta por lo menos Llanquihue, en Bolivia occidental y en Argentina desde Tucumán y Catamarca por el cordón de los Andes hasta Patagonia.
El Zorzal es una de las aves mejor conocidas de Chile, encontrándose en calidad de residente por todo el territorio de la República desde el Norte de Atacama (Copiapó) hasta Magallanes y la isla de Tierra del Fuego, y desde una altura de unos 2.000 metros en la cordillera de los Andes hasta la costa del Pacífico e islas adyacentes; también habita Masatierra y Masafuera del grupo de Juan Fernández.
De plumaje totalmente blanco y provista de largas plumas satinadas o «egrettes» que le nacen de la parte alta del dorso y cubren toda la cara superior del cuerpo en forma de manto, esta Garza es menos abundante en Chile que su pariente más pequeño, la Garza chica, pero en cambio su área de distribución es mayor, abarcando todo el país.
Algunas especies de esta familia son las aves más pequeñas del mundo. Generalmente son de colores vivos con brillos metálicos. El pico puntiagudo y la lengua sumamente larga y extensible son apropiados para extraer el néctar de las flores que constituye su alimento.