Carlos Gómez Lira Advertisement
Aunque de distribución algo menos extensa que la Golondrina de rabadilla negra, ya que no ha sido encontrada más al Norte de Copiapó (Atacama) ni sube más allá de la pre-cordillera, dentro de su área de distribución esta especie es más abundante que la otra.
El Gaviotín boreal es un visitante estival, lo podemos encontrar en verano en las orillas de playas, y desembocadura de ríos.
Al igual que el Zorzal, la Tenca es ave común y residente desde el norte de Atacama (Copiapó) hasta Valdivia, pero en contraste con aquél no sigue más al Sur.
El Chincol es, sin lugar a dudas, una de las aves más abundantes y
mejor conocidas en todo Chile, estando representado por una u otra de sus cinco razas por todo el territorio de la República, desde la frontera con el Perú hasta el cabo de Hornos.
El Pato colorado es indudablemente el que abarca mayor extensión geográfica, pues vive en Estados Unidos y Méjico y en toda Sud América hasta el Estrecho de Magallanes.
El Mirlo que compartía con el Pato rinconero la triste fama de ser las únicas aves totalmente parasitarias, hasta 2010 en que aparecen los primeros registros de Mirlo de pico corto, también parasitario.
El Tijeral, sin ser ave abundante es una especie que, sabiéndola buscar, puede ser encontrada sin mayores dificultades en toda la zona de su distribución que comprende desde la provincia de Coquimbo por el Norte hasta Llanquihue por el Sur, y desde la costa hasta una altura de más o menos 2.000 metros en la Cordillera de los Andes.
De las 40 especies o subespecies de Cazamoscas que habitan tierra chilena, el Fio-Fio es probablemente la más abundante y mejor conocida, encontrándose en todas partes (a excepción de aquellas regiones de las cordilleras que pasan de 2.000 metros) desde la provincia de Atacama (Vallenar) por el Norte hasta Magallanes y Tierra del Fuego por el Sur.
El «Perrito», llamado así por su grito característico que suena como «Huau-huau-huau» en tono algo ronco, semejante al ladrido de un perrito chico, es una de las aves más elegantes y vistosas que habitan en tierra chilena, encontrándose en terrenos anegadizos, desde Aconcagua hasta Llanquihue.
La zona de distribución de esta Tórtola comprende la larga franja de territorio cordillerano que se extiende desde Arica hasta Valdivia; nidifica casi exclusivamente dentro de esta zona, a alturas que varían entre 1.000 y 4.500 metros, pero en las provincias centrales, baja en invierno hasta el valle Central y la región costera, y en la zona norte hasta los valles de la precordillera.