Carlos Gómez Lira Advertisement
El Rayadito, visto de cerca, es, como ya se ha dicho en la descripción del género, una de las avecitas más bonitas de todo Chile. El hecho de que no sea más conocido sólo puede atribuirse a sus costumbres arbóreas y a la naturaleza especializada del «habitat» que frecuenta.
El Águila se encuentra en calidad de ave residente por todo el país desde la frontera con el Perú hasta Tierra del Fuego; en ambos extremos es escasa, pero en algunas partes de la zona central y especialmente a lo largo de las cordilleras bajas llega a ser casi numerosa. En cualquier viaje que se haga por esos parajes cordilleranos es casi seguro ver a algunos ejemplares volando descansadamente en grandes círculos.
De las tres especies de Pilpilenes que habitan las costas chilenas, una, de color negro, abarca todo el país desde Arica hasta el Cabo de Hornos, mientras que las otras dos, de plumaje blanco y negro, se dividen el litoral entre sí, correspondiendo a la presente especie el sector norte de Arica hasta Chiloé y a la otra desde esta misma isla hasta Tierra del Fuego. La presente especie sigue también por toda la costa del Perú y parte de la del Ecuador.
Oriunda de California e introducida por primera vez en Chile en el año 1870, la Codorniz se ha aclimatado perfectamente en la zona central, o sea desde Coquimbo hasta la línea del río Bío-Bío, llegando a ser relativamente abundante en esta parte del país.
Esta Gaviota, al igual que la peruana, es oriunda de las costas desérticas del Perú y Chile.
De color gris laucha uniforme, alas negras con ancho ribete blanco en la punta de las secundarias, cabeza blanca en verano o café pálido en invierno y pico y patas negros, la Garuma se distingue inmediatamente de cualquiera otra ave que frecuenta nuestras playas.
Esta pequeña Gaviota es visitante regular y muy abundante de Verano en las costas áridas del litoral pacífico, o sea desde el extremo norte del Perú hasta la altura de Talcahuano en Chile. De Talcahuano sigue pero ya en número mucho menor hasta las costas de Valdivia.
El Pato cuchara, llamado así por el pico aplanado a semejanza de una cuchara, habita desde la Región Metropolitana hasta Magallanes, encontrándose en cierta abundancia hasta Chiloé, pero de allí al Sur sólo en escaso número. Fuera de Chile se esparce por Argentina, Paraguay y Uruguay y en ciertas partes de la serranía de Bolivia y Sur del Perú.
Si conceptuamos «abundancia» en términos del número de individuos que habitan un espacio o territorio determinado, entonces la Diuca es, sin lugar a dudas, el ave más abundante en toda la extensa zona comprendida entre el Sur de Coquimbo y Aysen, pues exceptuando únicamente las regiones cordilleranas que pasan de 1.500 metros, se le encuentra literalmente en todas partes y en toda época del año. Habita también el lado oriental de los Andes desde la provincia argentina de Mendoza hasta Patagonia, pero al igual que aquí sin internarse mucho en la cordillera.
De plumaje totalmente blanco y provista de largas plumas satinadas o «egrettes» que le nacen de la parte alta del dorso y cubren toda la cara superior del cuerpo en forma de manto, esta Garza es menos abundante en Chile que su pariente más pequeño, la Garza chica, pero en cambio su área de distribución es mayor, abarcando todo el país.
Por la mayor parte de su zona de distribución que se extiende desde Arica hasta Chiloé y Aysen, el Peuco es tal vez una de los más abundantes y mejor conocidas de las aves de rapiña que cazan su presa al vuelo. Se le encuentra desde la precordillera hasta la costa, mostrando cierta preferencia por la campiña abierta y los cerros bajos cubiertos de arbustos.