Carlos Gómez Lira Advertisement
Esta Gaviota, la más grande de Sud América, es especialmente notable por tener una de las zonas de distribución más extensas conocidas entre las aves marinas. En la región americana vive y anida desde Bahía Margarita en Antártica hasta la isla Lobos de Tierra en el Norte del Perú, una diferencia de casi 60° L., y por el Atlántico hasta Cabo Frío.
De las tres especies de Pilpilenes que habitan las costas chilenas, una, de color negro, abarca todo el país desde Arica hasta el Cabo de Hornos, mientras que las otras dos, de plumaje blanco y negro, se dividen el litoral entre sí, correspondiendo a la presente especie el sector norte de Arica hasta Chiloé y a la otra desde esta misma isla hasta Tierra del Fuego. La presente especie sigue también por toda la costa del Perú y parte de la del Ecuador.
De las 40 especies o subespecies de Cazamoscas que habitan tierra chilena, el Fio-Fio es probablemente la más abundante y mejor conocida, encontrándose en todas partes (a excepción de aquellas regiones de las cordilleras que pasan de 2.000 metros) desde la provincia de Atacama (Vallenar) por el Norte hasta Magallanes y Tierra del Fuego por el Sur.
Es ésta la única especie de Tagua que vive literalmente por todas partes del país, pues se le encuentra desde Arica hasta Tierra del Fuego, desde las más altas lagunas de la cordillera de los Andes y hasta la misma costa.
Este Gaviotín, se encuentra por toda la costa desde Arica hasta el Cabo de Hornos, en menor número que el sudamericano. Se le ve en especial abundancia en las bahías protegidas y en las desembocaduras de ríos.
Ave migratoria que nos visita desde octubre a marzo, luego viaja al norte hacia países vecinos. Los primeros en llegar son los machos que lo hacen un mes antes que las hembras.
El «Perrito», llamado así por su grito característico que suena como «Huau-huau-huau» en tono algo ronco, semejante al ladrido de un perrito chico, es una de las aves más elegantes y vistosas que habitan en tierra chilena, encontrándose en terrenos anegadizos, desde Aconcagua hasta Llanquihue.
Aunque distribuido por casi toda Sud América, el Picurio es el más escaso de esta familia en Chile, encontrándose en número reducido desde Coquimbo hasta Llanquihue. En lagunas y ríos tranquilos de Concepción a Valdivia es algo común.
Su reducido número se explica porque es muy territorial, es frecuente encontrar solo una pareja en cada sector de un humedal o laguna. No permite que otros de su especie entren en su territorio.
Es posible encontrar esta grande y hermosa ave en reducido número en las regiones centrales y ocasionalmente hasta Coquimbo, pero el centro de su distribución está bastante más al Sur en Aysen y territorio magallánico, donde ha logrado hasta ahora mantenerse en relativa abundancia. Vive tanto en los lagos cordilleranos como en los llanos y región costera; en invierno se le ve de preferencia en las lagunillas, canales y estuarios a lo largo de la costa sureña.
De los patos relativamente grandes, los más comunes en nuestro país son el Pato jergón grande, el Pato cuchara y la presente especie que se encuentra desde la desembocadura del río Huasco en Atacama hasta Magallanes y Tierra del Fuego, siendo notablemente más abundante de Valdivia al Sur que en la zona central.